Precalentar el horno a 230º con calor arriba y abajo.
En el bol de la batidora o uno grande, batir el queso Philadelphia hasta que quede cremoso. Añadir el azúcar de coco (o el endulzante que uses) de cucharada en cucharada, batiendo mientras.
Añadimos la nata para montar en un hilo mientras seguimos batiendo. A mitad, te recomiendo parar y mover con ayuda de una espátula ya que se suele quedar restos abajo.
Añadir los huevos de uno en uno, batiendo con suavidad. Por último, añade el almidón. Mezcla bien con ayuda de la espátula y ya se puede llevar al molde.
Hornear a 210º durante 35 a 40 minutos. Debe quedar "crudito" en el centro. El tiempo total puede variar según el tamaño del molde.
Dejar enfriar una hora a temperatura ambiente. Tapar con film y dejar enfriar en la nevera unas 3 a 4 horas antes de comer.