Escurrimos los garbanzos (si son de lata) y reservamos el líquido.
Echamos todos los ingredientes en el vaso de la batidora excepto el líquido de garbanzos. Comienza echando 3 o 4 cucharadas y luego ajustaremos según la cremosidad que queramos.
Triturar un par de minutos en la batidora, hasta que se vea una consistencia lisa y sin grumos.
Pasamos a un cuenco y podemos decorar con AOVE, pimentón dulce o picante, semillas de sésamo, pipas de girasol o de calabaza, ...
Servir con verduritas, crackers, pan sin gluten o como más te guste.