sarten acero inoxidable

Hace tiempo que me preocupaba cocinar con sartenes antiadherentes. Aunque son prácticas, muchos de estos utensilios liberan sustancias tóxicas al calentarse, se empieza a pelar el antiadherente y esto es algo que realmente queremos evitar en nuestra cocina diaria. Quería encontrar una alternativa segura, fácil de limpiar y que además durara años. Pero, ¿no se pega la comida a algunas sartenes?

Después de investigar, descubrí las sartenes de acero inoxidable, y estoy encantada. En este post te cuento mi experiencia personal, cómo las uso y por qué creo que son una gran inversión para una cocina más saludable.

Mi experiencia con las sartenes de aluminio

Desde que empecé a usarlas, la diferencia ha sido enorme. Los huevos, por ejemplo, no se pegan en absoluto, pero es importante aprender a utilizar estas sartenes. La limpieza es súper fácil y el acero inoxidable distribuye el calor de manera uniforme, evitando que los alimentos se quemen o queden crudos en algunas zonas.

Lo que más me gusta es que puedo cocinar tranquila, sin preocuparme por liberar toxinas al calentar la sartén. Además, estas sartenes son duraderas, resistentes a golpes y rayones, y se sienten muy robustas en la mano. Es un cambio que realmente me hace disfrutar más de cocinar y cuidar mi salud.

Déjame decirte que mis sartenes son de WMF y las compré en Claudia & Julia, donde encuentras mucha variedad y precios estupendos para empezar a hacer cambios sin tóxicos en tu cocina.

Cómo usar las sartenes de acero inoxidable:

Aunque parezcan simples, hay un par de trucos que marcan la diferencia:

  1. Calentar antes de cocinar: coloca la sartén al fuego y espera hasta que unas gotas de agua “bailen” sobre la superficie. Entonces la sartén está lista.
  2. No mover los alimentos hasta que estén cocinados: si los intentas mover antes, sí se pegarán.
  3. Cocinar en frío (ideal para pescados): coloca los alimentos en la sartén antes de calentarla. Así se cocinan de manera uniforme mientras la sartén se va calentando.
  4. Utensilios: puedes usar madera, silicona o metal sin problema, no se rayan.
  5. Limpieza: con un poco de jabón neutro a mano (yo uso el de Flopp para evitar residuos de sustancias tóxicas) y un estropajo normal o el de “nanas de toda la vida”. La sartén resiste sin problemas.

Con estos pasos, los huevos, tortillas, crepes, carnes, pescados y salteados salen perfectos y sin pegajosas sorpresas.


Beneficios de hacer este cambio

  • Reducimos la exposición a toxinas: nada de PTFE ni PFOA.
  • Mayor durabilidad: una inversión que dura años.
  • Cocina más fácil y uniforme: los alimentos no se pegan y se cocinan de manera homogénea.
  • Experiencia de cocina más saludable y consciente: pequeños cambios que suman para cuidar tu bienestar y el de tu familia.

No hace falta reemplazar todas tus sartenes de golpe. Empieza con la que más usas y ve cambiando tus utensilios antiguos poco a poco.


Estoy realmente feliz con este cambio. Cocinar se ha vuelto más seguro, más fácil y mucho más agradable.

Aquí puedes ver mis sartenes en la web de Claudia & Julia. Aprovecha mi código descuento y te saldrán aún mejor de precio: NATURALMENTEADRI

WMF: tienen de diferentes tipos (también con anti-adeherentes) pero yo he comprado las de acero inoxidable en dos tamaños y estoy ENCANTADA.

De Buyer: tengo una sartén más profunda – se llama SAUTÉ – que es ideal para freír porque no salpica tanto. Un acierto total.

Si quieres aprender más sobre cómo hacer pequeños cambios para reducir la exposición a tóxicos en tu día a día, te invito a descargar mi ebook gratuito aquí:

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