Catedral de Berlín

Después de más de un año en Berlín, por fin nos hemos animado a visitar la Catedral de Berlín. Merece la pena y mucho, no sólo por lo bonita que es su interior, sino también por las maravillosas vistas panorámicas de la ciudad.

Casi que te recomendaría esta visita una vez que conozcas un poco más la ciudad. De esta forma podrás reconocer los diferentes edificios, áreas y monumentos.

Está situada en la Isla de los Museos (así también se llama la parada de metro con la que se llega fácilmente). Enfrente se encuentra el Foro Humbolt que ha tenido diferentes etapas importantes también en la ciudad, entre ellas fue el Palacio Real durante décadas.

Un poco de historia de la Catedral de Berlín

De hecho, la catedral la inauguró el Rey Federico II en 1750 y el edificio formaba parte de las construcciones del Palacio Real. Posteriormente se reconstruyó en un estilo Neobarroco

La catedral se concibió como la principal iglesia del protestantismo. Sin embargo, como otras muchas partes de la ciudad, se vio muy dañada durante la Segunda Guerra Mundial. En 1975 la RDA comenzó las obras de reconstrucción que no terminaron hasta 1993.

Las vistas

Con la entrada a la catedral, tienes la opción de escoger el acceso a la cúpula. Merece mucho la pena. Eso sí, son 270 escalones que hay que subir andando. Al parecer hay un ascensor, pero sólo se habilita en ocasiones especiales.

En la catedral también hay un museo aunque en estos momentos está cerrado y también está la cripta Hohenzollern. En ella están enterrados Reyes, sus familias y otras personas importantes de Berlín. En estos momentos también está cerrada porque la están reformando.

Puedes conseguir las entradas a la catedral y a la cúpula aquí (enlace no patrocinado): Entradas Catedral de Berlín. Hay muchas opciones ya que también se puede ir a conciertos del coro.

A continuación te dejo algunas fotos de las vistas desde la cúpula. Como verás el día estaba un poco nublado, pero aún así, las vistas son excepcionales.